Mónica Marcela Arévalo

“Mi lugar en el mundo es ahí en los barrios, en cooperativa, en la plaza, entre las mujeres, con sus chinitas y sus chinitos, compartiendo”

Ella, esa niña… y yo 

Yo primogénita de una familia de clase media argentina, que crecí con Videla, recibiendo educación pública hasta nivel universitario y casi todos los sacramentos, con 25 años de casada con mi novio de los 14 años. Viví muchos años de felicidad, acomodándome a la realidad de mi maternidad, mi profesión y el deber ser. En el transcurrir de la culpa por mi separación matrimonial, llega ella a mi consulta a rehabilitar su boca, su boca que terminaría rehabilitando mi pensar y mi sentir, resignificando la normalización de la violencia cotidiana. Y así con ruido a torno, entre algodones y sin más encuadre que el olor a eugenol su boca comenzó a hablar. 

Al conocerla despertó en mi gran afecto, respeto por su sabiduría y admiración por su proceder. Es por esto, que al encontrar la propuesta de Altar de mujeres pensé en ella y me atreví a proponerle participar, así en tres días armamos esto, que es la historia de dos mujeres atravesadas por la violencia de género arrastradas a recrearse para poder salir de relaciones toxicas. Demostrando que se puede; se puede salir. me dijo; y yo le creí. 

En la consulta del lunes 2 de noviembre de 2020 comenzamos a darle forma a la presentación y convenimos realizarla sobre una serie de preguntas sobre su vida que diseñe en papel, respuestas que ella prefirió grabar en el celular mientras yo trabajaba en su prótesis. Y su boca ávida de tratamiento comenzó a hablar: 

Mi nombre es Mónica Marcela Arévalo, nací el 13 de abril del 77, tengo tres hermanos/as del primer matrimonio de mi mamá y de mi papá y un hermano de una segunda pareja de mi madre, que es uno de mis más aliados. Mi familia ha tenido una estructura de crianza muy convencional y muy estructurada sobre todo por mi madre. Y… mi madre actualmente tiene 70 años y mi papá ha fallecido hace como 10 más o menos atrás. Poca relación con mi papá, mi mamá se casó muy joven, tenía 15 años. La casaron porque la encontraron sacando agua de una canilla que estaba en la calle y la casaron por eso … (risas) se pusieron de acuerdo mis abuelos maternos y paternos porque no estaba bien visto que la hayan visto a mi mamá charlando con mi papá en la calle Entonces los casaron y mi papá se hizo cargo. Mi mamá fue mamá a los 18 años de mi hermana la mayor y después de grande me contó que había tenido problemas con mi papá y quería volverse y mi abuela le dijo que no, que ella se había casado y debía volver a su casa con su marido. 

Yo después a los 17 años me vine a vivir a Córdoba con mi familia y estudié relaciones públicas dos años, y dejé de estudiar por una cuestión económica. Había tenido ahí psicología social y me gustaba por lo que el año siguiente dejé relaciones públicas y empecé a estudiar psicología en la universidad pública, no tenía que pagar así que estudié ahí. Desde los 18 años que vivo sola, me mantengo sola económicamente, en ese tiempo conseguí un trabajo en una casa religiosa, una comunidad religiosa y ahí trabajé hasta los 38 años, de los 18 hasta los 38. 

Trabajabas y estudiabas 

-Si, trabajaba y estudiaba, las dos cosas, a la mañana trabajaba, siempre trabaje en el horario de la mañana y,, ¿cómo se yo que esto se está grabando? 

Su pregunta me obliga a detener mi trabajo. Levantó la vista y la veo re-acomodarse en el sillón con el celular en la mano, mientras yo la imagino comenzando el día con su uniforme de limpieza y después romper la crisálida cuál mariposa para vestir sus ropas de psicóloga a la tarde. Ella sigue:

-Siempre trabaje en el horario de la mañana, trabajaba de 9 a 2 de la tarde y a la tarde me iba a la facultad, estudiaba turno vespertino. Hubo un tiempo en que trabajaba mañana y tarde; cubría algunas horas, y cuando me tomaron efectiva en esta casa religiosa; trabajaba y estudiaba, estudiaba tarde noche. ¿Y qué hacía? Entre siendo cocinera, no tenía idea lo que era cocinar porque cuando vivía con mi mamá y la pareja de mi mamá, cocinaba siempre mi mamá. Así que tuve que aprender, a hacer de todo y después con los años ,muchos años pasaron deje de estar en la cocina y pase a hacer actividades más de limpieza y algunas tareas en la portería y así transité muchos años. Mi carrera se extendió, después lo tuve a mi hijo; fui mama soltera, fue una gran decepción para mi madre,ya que su hija independiente y autosuficiente “ recibió el título de madre antes que de profesional tengo, con los años me casé “como dios manda” y la sociedad obliga ya que la familia es el órgano primordial para el cuidado de los hijos, hoy , dice un hijo de dieciocho y una hija de trece. 

No habla de su matrimonio y yo la dejo. porque sé el porqué de su omisión: ella siempre estuvo sola, sola con ella. 

-¿Por qué estudié psicología? En realidad, de chica quería estudiar abogacía, quería ser abogada, eso después se diluyó. 

-Pero seguís en la defensa de los débiles

_ Hay algo que pensaba, mamá me decía el otro día que cuando yo era chica, sabía ir a las plazas y buscar los animales que estaban perdidos o enfermos los llevaba a un veterinario amigo, Rosa Larreu se llamaba el veterinario. (ruido a torno.) ¿Qué más? ¿Cómo llegué a trabajar con mujeres? 

Se pregunta. Yo la interrumpo sin dejar la turbina, para recordarle un episodio que me movilizó: su decisión de renunciar a su único trabajo seguro. 

-A bueno … el trayecto de la universidad me llevó muchos más años recibirme porque después tuve a mi hijo y a mi hija. Deje, rendir materias libres y cursaba.Antes de recibirme ya estaba en camino de trabajar en algunas organizaciones con mujeres y hacia talleres; sin ser profesional todavía; hacía talleres como facilitadora. Luego al recibirme sigo trabajando, tenía que mantener a mi familia porque me había separado. 

Ella vuelve a omitir detalles de su matrimonio y las causas de su separación. 

-En ese trayecto me postule para una beca de un programa que se llama médicos comunitarios para trabajar en dispensarios de la provincia de Córdoba que consiste en trabajar de manera asistencial y formarte dentro de lo que es el trabajo comunitario. Siempre estuve muy cercana a estas actividades comunitarias, trabajar en los barrios, en la copa de leche, trabajando con las mujeres. Me postule, fui a la entrevista y bueno, quedé y en ese tiempo la carga horaria era trabajar a la mañana; y yo a la mañana todavía trabajaba en la casa comunidad de las religiosas y solicite que me cambiaran el horario para poder trabajar a la mañana en el dispensario y a la tarde trabajar en las monjas y seguir sosteniendo mi hogar. No  pudieron … .no me lo dieron. Asique tenía que decidir entre seguir trabajando en las monjas o empezar a hacer mi camino como profesional. Así que decidí empezar mi camino como profesional y dejar mi trabajo de 18 años. Siento que crecí en ese lugar, que aprendí mucho pero también sentí que no supieron valorar todos los años que yo trabajé ahí y sobre todo darme ese lugar que yo necesitaba y cambiarme el horario de trabajo para mi crecimiento profesional. Deje mi trabajo y actualmente estoy muy agradecida a la comunidad religiosa porque hubieron religiosas que fueron muy como madre en esos momentos en que yo era muy jovencita. Cuando entre a trabajar ahí y me acompañaron un montón. Algunas las voy a visitar,

otras ya no están, Así empecé mi carrera como profesional en ese dispensario, seguí muy activa en el trabajo con mujeres, me juntaba con mujeres mucho más grandes que yo. En ese tiempo tendría 38 más o menos 38 años cuando empecé todo esto de dejar mii…38 o menos ya no me acuerdo, como en el 2011,2012. Pasó mucho tiempo desde que seguí trabajando ahí, era como una vida paralela a la mañana limpiaba pisos y a la tarde era psicóloga. 

……y después, siempre supe, no de manera tan consciente; porque hacía lo que hacía, o porqué me dedicaba a lo que me dedicaba. Y creo que puedo contar una historia que es la que marca o define porque hoy hago lo que hago. 

Como tomándose su tiempo y juntando coraje, controla el avance de la grabación y organiza su pensamiento. “sigue grabando “dice y continúa: 

_ Bueno (suspira profundo) 

-No te bajonees mucho, me atrevo acotar, minimizando ingenuamente el peso del relato que venía a continuación. No es mi intención, le digo. Al contrario, esto es reivindicador. 

Pero falta tu lado de padecimiento Marcela. Pasá de este lado del escritorio. Le digo metafóricamente

Y escucho con atención cómo ocurre la disociación, es que en ella habitan la padeciente y la terapeuta. Ahora es la boca de la niña padeciente la que me habla. 

-SI , bueno la historia es de una niña que tenía sus padres separados y cuando niña sintió siempre la falta de cuidado ,se sintió tironeada por no saber qué hacer, relata entre lágrimas. 

Cuando sus padres se separaron vivió un tiempo con los abuelos, otro tiempo con unos tíos, todos tenían derecho sobre mi, mi cuerpo estaba dispuesto para recibir golpes y maltrato verbal, quizás era porque no tenía a mis padres que me defendiera. El peor tiempo fue cuando fue a vivir con su padre, sintió mucho maltrato, por parte de la mujer de su padre, sufrió mucho, nunca sintió el cariño de un papá. El tiempo que vivió con su papá fue muy difícil; le pidió a su mamá que la buscara. Y ahí nunca pude entender hasta grande porque la mamá hizo eso’ porque los dejo con el padre, sabiendo que no era un padre que los cuidaba y tenía una familia que no las podía cuidar. Entonces volvió a vivir con su mamá. Hubo tiempos buenos. Ella vivía en la última calle donde al frente había un árbol; un sauce; y ese sauce era un lugar de refugio cuando veía que en casa todo con la mamá estaba mal. La mamá tenía su pareja y los días que estaba todo mal, se iba ahí. Los años pasaron, la mamá se separa de su pareja y se va. Se va ella con el hermano. Se van escapando a la casa de unos amigos, vivieron ahí un tiempo, hasta que él los encontró. 

Y volvió, la madre volvió con el marido. Cuando volvió con el marido pasaron unos años, decidieron cambiarse de casa. Ya no vivían más en esa casa del árbol, fueron a vivir a la casa paterna, la casa donde habían edificado con su primer marido, con el papá de esta niña. Y era su casa, ella sentía que era su casa, aunque no recordaba mucho de lo que había vivido cuando niña. 

La pertenencia te da seguridad. 

-Y ahí transitó parte de su adolescencia, cuando fue creciendo, en ese pasar de los años, la madre decide llevar a uno de sus hermanos que tenía problemas de alcohol, para cuidarlo ya que nadie se hacía cargo de él. Ese tío una noche abusó sexualmente de esta niña. 

Largo silencio.

-No hicieron nada (Silencio) quedó ahí, no se habló nunca más de eso……y los años pasaron. 

Después decidieron viajar nuevamente escapando de los golpes de la pareja de la madre. Una vez; en tantas discusiones que tenían y que él le pegaba a la mamá de esta niña; en una discusión fuerte que tuvieron esta niña casi lo mata,con unas tijeras, para defenderla a su mamá. Creo que ese fue el momento en que esta mamá decidió irse nuevamente. Decidieron irse de un día para el otro. Juntaron unas cuantas cosas y viajaron, el hermano más chiquito y la madre . la chica que ya era grande, tendría diecisiete años o dieciséis, se queda en la casa cuidando todo hasta poder viajar para alcanzar a su mamá y hermanito . 

Así comenzaron una vida a kilómetros de la violencia, los golpes , la madre sale a trabajar y ella cuida a su hermanito y estudia. Muy pocas personas sabían dónde estaban, porque el miedo que él los encontrará siempre estuvo presente…. Después pasaron los meses y él volvió, nuevamente los encontró. 

La mamá volvió otra vez a creer en él, Que iba a cambiar. Y ella le dijo que no iba a cambiar nunca él; que si volvía iba a volver a lo mismo. Y ella como adulta decidió volver. 

Ellos se volvieron a su lugar de origen, creyendo en las promesas de cambio y de amor y ella ya siendo grande decide quedarse. 

Pasaron unos meses y nuevamente volvieron los golpes. Y volver otra vez a viajar kilómetros para ir a buscarla a la madre y salvarla de la violencia. Y a rescatarlo al hermano, porque la pareja de la madre se lo llevaba, lo retenía y perdía contacto con la madre.. Uno de los tantos viajes para ir a defenderla y a cuidarla, casi la meten presa porque lo golpeó en la calle porque él estaba prófugo de la justicia por haberse llevado su hijo. 

Después ya por fin la madre decide separarse y no volver nunca más. Actualmente no están juntos. Entonces el motivo por el que…

Esa niña soy yo, esa niña que nadie cuido, sabe del dolor y ahora cuida a mujeres, porque no solo habla detrás del escritorio. 

Se quiebra e intervengo diciéndole: que no quería que se pusiera así. Yo quería hacer esto porque te valoro tanto por lo has hecho, por lo que sos, que te sientas bien, Es como decir misión cumplida . Ahora sos terapeuta, estás del otro lado del escritorio, puedes decirles a las mujeres que sufren episodios de violencia:” Se lo que pasaste”. Yo tengo el conocimiento y la palabra sanadora. 

Vos, tenés la palabra sanadora de la formación académica y la empatía de la experiencia vivida latiendo bajo tu piel. 

Como te quiero. Perdóname,le digo. 

No quería que pasaras por esto. 

-Pero lo quería hacer, por algo te lo conté .no a todo el mundo le puedo contar todo lo que hago, o porque hago lo que hago y por qué entiendo lo que entiendo. Porque más de una vez a todas las mujeres les quisiera decir: Yo estuve ahí. Yo fui esa niña. Y sé que se puede, sé que se puede tener un sueño, un proyecto y llevarlo adelante. Lo sé, sé que se puede armar algo de la nada. Porque yo lo armé. ¿Entendés? Por eso hago lo que hago.

Actualmente Marcela trabaja como psicóloga en el proyecto que se llama “ Hilando relatos- espacio terapéutico y de formación” es su consultorio, alquila una oficina, allí ejerce la clínica e imparte capacitaciones en las temáticas DD.HH, Perspectiva de género, violencias, abordaje grupal con mujeres y hace años funciona en ese espacio un grupo psicoterapéutico para mujeres que vivieron situaciones de violencia de manera gratuito. También tiene un equipo de colegas que colaboran en el grupo y también salen con Marcela a dar talleres, conversatorios en los barrios en donde el acceso a los derechos escasea, motivo por el cual son todas actividades gratuitas, ella se compromete y sale como ella dice “ chicas me voy a villa bustos a dar un taller, el sábado a la siesta, quién puede o quiere acompañarme” las paso a buscar en el auto para que no gasten: 

Ella me dice: “Silva, mi lugar en el mundo es ahí en los barrios, en cooperativa, en la plaza, entre las mujeres, con sus chinitas y sus chinitos, tomando mate, compartiendo un budín sin tacc, porque saben que tengo celiaquía y me esperan pa convidarme eso que me lo cocinaron para mí, es hermoso saberse querida, cuidada y respetada por ellas: si eso no es amor entonces qué es”. 

Actualmente con esta pandemia desde “Hilando relatos” sostiene el grupo terapéutico virtual, me dice: nos conectamos, reímos, lloramos, nos emocionamos y llega el momento que la cámara desaparece y nos conectamos y eso es lo mejor que nos puede pasar. 

Ella mantiene su hogar, vive con sus dos hijos en su casa propia que consiguió por un plan de viviendas, me dice: quizás que yo me muera y aun no termine de pagar la casa , y bueno la pagar mis hijos y tendrán su casa y no andarán de casa en casa como yo, eso será suyo.. 

La ùltima pregunta, tenés sueños, proyectos? 

Me mira y se ríe.. me dice: mi cabeza no para de pensar, en todo momento piensa que más puedo hacer… para que se sientan acompañadas, que sepan que tienen un espacio, siempre pienso en las mujeres, en las niñas porque me duele, aveces me sale solo abrazarlas. 

y para hacer todo eso quiero tener mi “fundación hilando relatos” quiero que crezca, porque de esa manera es más fácil muchas cosas, podemos llegar a más mujeres, a más barrios y yo sola no puedo, trabajo muchas horas en diferentes lugares uno más precarizado que el otro, para sostener estos espacios porque es lo que más amo y para sostener mi familia también. 

Ya verás, Silvia, lo lograré. siempre me digo Marcela que estuviste en lo profundo del abismo y sin embargo hoy estoy aquí! nada peor me puede pasar. Así que ya verás. 

Así terminó nuestra conversación y consulta. 

Sé que se puede salir. me dijo; y yo le creí.

Referencia:https://www.facebook.com/marcela.arevalo.351

Dirección y responsable del proyecto: Silvia Barrios

Colaboración producción de imagen e investigación: Silvana Beatriz Duarte

Enlace virtual:

“Altar Mujeres SXXI  #vidasenlucha”  es  un laboratorio/instalación transdisciplinario en cruce con la perspectiva de género, que sintetiza el trabajo de una plataforma dedicada a la investigación y producción de obra. Un archivo global de todos los tiempos y culturas.

Página web Proyecto/archivo “Altar Mujeres SXXI” : “Altar Mujeres SXXI  #vidasenlucha”

Pagina del archivo Face https://www.facebook.com/altarmujeressxxi/?modal=admin_todo_tour

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