ADELA ZAMUDIO: la escritora boliviana defensora de los derechos de la mujer

Proyecto/archivo “Altar Mujeres SXXI” es una manifestación de mujeres y movimientos de luchas de todas las épocas y culturas, voces de relatos textuales y visuales que cuestionan. Una gran instalación audiovisual e interactiva que dice BASTA a toda discriminación y violencia de género. Proximamente Buenos Aires, Argentina 2019.

Adela Zamudio: La escritora boliviana defensora de los derechos de la mujer.

Adela Zamudio, escritora, artista, maestra, luchadora de ideas progresistas y ferviente defensora de los derechos de la mujer, sin duda, la figura femenina más representativa del siglo XIX en Bolivia. Su extensa obra literaria, que incluye poemas, cuentos, una novela y ensayos periodísticos

En su escritura, Zamudio revela su preocupación por la situación social de la mujer de su época, ejercita una constante crítica de las costumbres sociales de su entorno, expone sus ideas liberales sobre la religión y la educación, y los juicios sobre la literatura boliviana y Su propia producción intelectual.

adela zamudio

Su legado más significativo es su perspicaz mirada de la mujer, la originalidad de su voz y la conciencia de su posición de género en el medio intelectual, dominado por los hombres, cuestionando el rol de subordinación a la mujer en la sociedad conservadora y mojigata en la que le tocó nacer y vivir.

El feminismo de Zamudio impregna toda su obra y se extiende a su labor educativa como fundadora de un liceo para señoritas y defensora de la educación laica. Heredera de Sor Juana, en su poesía, su protesta ante la injusta desigualdad de género alcanza su cenit en el más difundido de sus poemas: «Nacer hombre», posiblemente inspirado en las famosas redondillas de la ciudad mexicana, en la denuncia de la arbitrariedad del privilegio masculino.

«Nacer hombre»

Cuánto trabajo ella pasa

por corregir la torpeza

de su esposo, y en la casa,

(Permitidme que me asombre).

Tan inepto como fatuo,

sigue siendo la cabeza,

porque es hombre!

Si algunos versos escriben,

de uno de esos versos hijo,

que ella solo los suscribe.

(Permitidme que me asombre).

Si ese alguien no es poeta,

por qué tal suposición

porque es hombre!

Una mujer superior

en elecciones no vota

Y vota el pillo peor.

(Permitidme que me asombre).

Con tal que aprenda a firmar

puede votar un idiota

porque es hombre!

Se abate y bebe o juega.

En una revisión de la suerte:

Ella sufre, lucha y ruega.

(Permitidme que me asombre).

Que a ella se le llame «ser débil»

Ya se ha llamado el «ser fuerte».

Porque es hombre!

Ella debe perdonar

siéndole su esposo infiel;

Pero él se puede vengar.

(Permitidme que me asombre).

En un caso semejante

hasta puede matar él,

porque es hombre!

Oh, mortal privilegiado,

que de perfecto y cabal

gozas seguro renombre!

En todo caso, para esto,

te ha bastado

nacer hombre.

 

Su tema también se encuentra en el tema de la sutileza, plasmar en sus personajes modelos de femineidad independiente, en franca confrontación con el medio en el que se desenvuelven. Es el caso de Zoila, protagonista de la novela corta “El capricho del canónigo”, quien consigue sus propios atributos, las barreras que impone su tío, demostrando así su autonomía y libertad inalienables. “La misión de la mujer”, publicado en la revista Arte y Trabajo, en 1922.

Paz Juana Plácida Adela Rafaela Zamudio nace el 11 de octubre de 1854 en Cochabamba. Su padre, Adolfo Zamudio, ingeniero de minas, y su madre Modesta Cesárea Ribero, hija de un propietario minero, radicado en Coro Coro y Caracato, localidades del departamento de La Paz hasta que Adela cumple los siete años. Después, la familia se traslada a Cochabamba donde se define definitivamente y donde Adelanta comienza su educación en el Beaterio de San Alberto. Adela tiene un hermano mayor, Mauro, y luego nace su hermana Alicia y sus hermanos Augusto y Máximo. Su niñez transcurre apaciblemente en el seno de una familia acomodada, afincada en las afueras de Cochabamba, que es, entonces, una ciudad pequeña y de paisaje bucólico.

Sus poemas, de tono romántico, aparecen en álbumes, panfletos y folletos firmados con el seudónimo de Soledad. Más adelante, con la aparición del periódico  El Heraldo de Cochabamba , en 1877, en sus versos, en lugar de tener mayor difusión y Soledad se convierte en una voz poética reconocida en la región. Poco se sabe de la vida amorosa de Zamudio aunque sus biógrafos coinciden en atribuirle a un único noviazgo fracasado cuando sólo tiene veinte años, la experiencia de la carga y la soltería por el resto de su vida. Durante esta etapa, la familia de la autora tiene una crisis financiera que no se recupera. Adela nunca abandona la casa familiar y la estrechez económica será una constante en su vida a partir de entonces.

Zamudio pasó a la historia de la literatura boliviana consagrada por sus contemporáneos como una de las más altas exponentes de la poesía en Bolivia. Su nombre y sus poemas más representativos aparecen en innumerables antologías e historias de la literatura en que se incluye como eximia representante de la poesía romántica, como precursora del modernismo, y aún como poeta modernista, en la perspectiva de la investigación del investigador en cuestión . Estudios más recientes revelan el anhelo de autenticidad e independencia de Zamudio con respecto a las corrientes literarias de su tiempo.

La autora recibió múltiples homologaciones de reconocimiento por su trabajo poética durante su vida, incluyendo una coronación presidencial por el presidente de la república, en 1926, en la que fue exaltada como «la más alta exponente de la cultura femenina, eximia y genial poetisa» (137). Paradójicamente, la recepción negativa que mereció sus obras narrativas por parte de estos mismos intelectuales fue determinante para la sombra en el aspecto de la producción de Zamudio a la que dedicó los años de madurez de su vida.

El primer estudio se centra en la vida y obra de Adela Zamudio, Biografía de una mujer ilustre, publicado por el novelista e historiador boliviano Augusto Guzmán en el año 1955, al cumplirse cien años del nacimiento de la autora. Actualmente, la obra de Zamudio ha despertado el interés de numerosos grupos, dentro y fuera del país, principalmente desde la óptica de los estudios de género. En 1999, Leonardo García Pabón emprendió la reedición de la novela Íntimas después de su primera y única edición en 1913, con una introducción que destaca el lugar que ocupa la obra de Zamudio en el canon de la narrativa boliviana. Cabe también destacamos los estudios de diferentes aspectos de la vida y la obra de Zamudio realizados los mismos Dora Cajías, Willy Muñoz, Elva Echenique, Virginia Ayllón, Sandra Messinger Cypess,

El primer libro de Zamudio, Ensayos poéticos, una colección de 24 poemas, esta vez firmes por la autora, se publica en Buenos Aires en 1887 con el prólogo del escritor español Juan José García Velloso, quien ensalza los versos de la autora como las manifestaciones del “ Tipo de acabado de la poesía lírica ”(Guzmán, 46). Zamudio ha cumplido 33 años y, sin dejar de lado la escritura, consagra su vida al trabajo.

Funda primero una Academia de dibujo y pintura, destreza por la que también se distingue, donde un espacio de cuatro años instruye en el arte a niñas y adolescentes. En 1899 se incorpora al magisterio como profesora de la escuela fiscal San Alberto y, en 1905, funda la Escuela Fiscal de Señoritas, primera instrucción de la educación para mujeres en Cochabamba, desde esa dirección proyecto sus ideas transformadoras en el campo de la educación de La mujer, a través de conferencias y artículos publicados en la prensa.

En varios artículos la necesidad de mejorar la educación femenina ampliando los programas en el uso que se limita a un impartir los conocimientos básicos para que la mujer pueda desempeñar su rol circunscrito al ámbito doméstico. Imbuida de ideas pedagógicas renovadoras, crítica crítica de la educación aristocrática y administrativa vigente proponiendo una educación popular y laica, en consonancia con sus ideas liberales. Sin embargo, su crítica más ácida está reservada a la práctica religiosa de su sociedad, el catolicismo, el ritualista, la celebración, la celebración de una profusión de festividades, la figuración social destaca en el significado de la significación espiritual.

Durante la época de 1903, Zamudio publica su poema “¿Quo Vadis?” En la que reprodujo el boato de la iglesia romana que contrastaba con las enseñanzas de pobreza y humildad de Jesús. La audacia de la autora escandaliza a la catoliquísima sociedad Cochabambina que se presenta una redacción de una carta de trabajo para el Papa. Se vela así, el anticlericalismo de Zamudio, quien no responde a los ataques que reciben y se distancia definitivamente de los círculos religiosos, ni a la fe cristiana de manera personal y privada.

La etapa de madurez es para Adela Zamudio la más fecunda en términos de su creación literaria, pese al cúmulo de obligaciones que requieren su atención. Su vida transcurre entre su esfuerzo trabajo en el magisterio y el cuidado de sus padres ancianos y sus hermanos enfermos. Entre 1890 y 1920 ve a a todos sus familiares más cercanos y pasa los últimos años de su vida en soledad.

La autora recoge los poemas que se han ido publicando en las páginas de revistas y periódicos en un segundo libro, que ella titula  Peregrinando , pero se publica bajo el título de  Ráfagas , en 1913, en París. Con  Ráfagas , apunta Guzmán: «Doña Adela se coloca deliberadamente y conscientemente en una posición evolutiva respecto del romanticismo, pero al mismo tiempo, de la categórica resistencia al modernismo naciente» (79). Estudie los modernos trabajos de su obra, en esta etapa, Zamudio alcanza la plenitud de su voz poética, voz femenina, original, y definitivamente la única de los románticos y modernos de su tiempo.

Al entrar el nuevo siglo salen a la luz los primeros cuentos de Zamudio, y la prontitud se convierte en el género que la autora privilegiará desde entonces. Sin embargo, como ya se mencionó, su prosa no tiene la misma popularidad que sus versos. Sus cuentos, fragmentariamente estudiados, fueron tradicionalmente como relatos de costumbres de tono moralizador, de calidad inferior a la de su poesía.

Aparecieron en periódicos y revistas y sólo fueron recopilados y publicados póstumamente en dos tomos:  Cuentos breves  (1942) y  Novelas Cortas  (1943). Suerte similar corrió su única novela:  Íntimas , publicada en 1913 y recibida por una crítica en lugar de una negativa. En otra parte, en el pasado. En el pasado. y social de la misma, y ​​la comprensión de las preocupaciones que motivaron su escritura.

Leonardo García Pabón, por Ejemplo, Destaca la Importancia de  Íntimas  Dentro del canon de la literatura boliviana Como imprimación espacio narrativo en el Que se intenta Definir la subjetividad femenina. El estudio de los cuentos de Zamudio realizado por Willy Muñoz, por otra parte, el compromiso de la autora con la realidad política y social de Bolivia, la denuncia de la irracionalidad del sistema patriarcal imperante en su tiempo.

La obra ensayística de Zamudio, dispersa en periódicos y revistas, destaca su pasión por la situación de la mujer y su educación, revela sus altos ideales morales que la denuncia a situaciones de hipocresía social y religiosa, pero, curiosamente, no expresa sus opiniones sobre la literatura de su tiempo. Éstas se encuentran en su correspondencia personal o indirectamente expresada en sus obras narrativas, hecho que denota su sentido de marginalidad en el espacio literario boliviano dominado por los hombres. Su libro de la estética modernista, por ejemplo, tiene una patente en su novela corta “El capricho del canónigo”, en la que hace referencia al tema de los poetas decadentes.

Adela Zamudio murió en Cochabamba el 2 de junio de 1928 por complicaciones de una enfermedad pulmonar. Jubilada del magisterio desde 1925 y en el pasado. Un balance de la vida y la obra de esta mujer de sensibilidad fina, revela su carácter de mujer inconforme y luchadora, comprometida con la realidad social de su país y educadora incansable.

Su pasión por la causa de la emancipación y la igualdad de la mujer es el lugar de la fundación de las letras femeninas bolivianas, y la precursora del feminismo latinoamericano. El 11 de octubre, día de su nacimiento, es hoy en Bolivia, el día de la mujer, en este libro, una personalidad extraordinaria de la cultura y la sociedad boliviana.

Fuente:

https://latinoamericaexuberante.org/5601-2/

Proyecto/archivo “Altar Mujeres SXXI” es una manifestación de mujeres y movimientos de luchas de todas las épocas y culturas, voces de relatos textuales y visuales que cuestionan. Una gran instalación audiovisual e interactiva que dice BASTA a toda discriminación y violencia de género. Proximamente Buenos Aires, Argentina 2019.

Dirección y responsable del proyecto: Silvia Barrios

Colaboración en la producción de imagen e investigación: Sabrina Zunni

Para sumarte a la propuesta: silviabarriosarte@yahoo.com.ar

página web Proyecto/archivo “Altar Mujeres SXXI” : https://altarmujeressxxi.wordpress.com/

web relacionada: https://wp.me/pw9JC-5wq

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