Miryam «Kita» Kurganoff Gorbán

“Todo lo que hacemos o dejamos de hacer alrededor de la alimentación, y hasta el hecho de alimentarse, no es un acto fisiológico. Es un hecho político, social y de ciudadanía»

El privilegio de poder vivir para contarla

Miryam Kurganoff de Gorban, “Kita” para los amigos, santiagueña por sentimiento, nace un 9 de diciembre de 1931 en Ceres, departamento San Cristóbal, en la provincia de Santa Fe, Argentina. Era muy pequeña cuando sus padres se trasladan a la provincia de Santiago del Estero. Colonia Dora primero y finalmente Añatuya. Su padre, talabartero de oficio pasa a ser comerciante, corredor entre otras cosas de máquinas de coser. Los Kurganoff  instalan un “polirubro” papelería – librería – mercería. 

A Kita Añatuya y sus habitantes se le van a quedar “pegados en la piel”, la van a formar y van a definir muchas de sus acciones futuras. En los primeros tiempos, cuando sus padres aún no lograban establecerse sufrió privaciones, pero, cuando se convirtió en “la hija del comerciante” siguió sintiendo esas privaciones, en los otros, con los otros. Nunca fue ajena, nunca miró de lejos. “Nadie puede dormir tranquilo si hay un niño en la calle” dice, rememorando a su amigo (hermano) Tejada Gómez 

En la década del 40 el ferrocarril era el eje vertebral del pueblo, generador de progreso económico, sus obreros eran los únicos que tenían jubilación y pensión para sus viudas.  El resto no tenía ningún derecho. Las mujeres quedaban solas con 4 ó 5 hijos, haciendo terribles sacrificios para mantenerlos, hasta que finalmente los mandaban  pupilos a escuelas religiosas fuera de Añatuya, porque ya no podían alimentarlos. 

Kita cursa en la única Escuela primaria del pueblo y luego en la Escuela Normal donde se recibe de Maestra a los 15 años.

Reivindica la democracia de su escuela de origen, donde igualaban el guardapolvo blanco y las decisiones de sus docentes, “que cobraban salteado hasta el arribo del peronismo”

Recuerda lo que significó para el pueblo la llegada de la Escuela Normal (antes sólo existía la de “artes y oficios”) que permitió a muchos, ella, entre tantas estudiar en cercanía. Brindaba una formación intensiva, de doble jornada. Muchos de sus compañeros venían de lejos así que se quedaban en las casas de otros a almorzar. Nuevamente la escuela pública enseñaba solidaridad y forjaba camaradería.

Su escolaridad secundaria va a transcurrir en la época del peronismo. “Todo mi curso era peronista” dice, “menos dos, una era yo” y aclara “pero jamás fui antiperonista”. Menciona la alegría del pueblo en esos días, la visibilización de la diferencia entre beneficencia y solidaridad, el diálogo entre compañeros, y la discusión de ideas por sobre todo, marcando esta etapa. 

Por esos años conoce a Luis Gorban, el que va a ser su compañero de vida, con él va a compartir amor, familia y militancia. Luis va a aportarle un marco teórico al pensamiento social de Miryam aunando solidaridad y humanismo. 

Luis hacía el servicio militar y vivía en Córdoba. A los 16 Miryam se muda a Buenos Aires, vive en casa de parientes, Luis la sigue. Estudia medicina en La Plata. Ella Nutrición en Buenos Aires. 

Su propósito inicial era Medicina pero necesitaba ser Bachiller para ingresar, lo engorroso de las equivalencias no era para Kita, así que se inscribe en la que fue la primera Escuela de Dietistas de América Latina con exigencia universitaria dependiente del Ministerio de Salud. 

La Escuela otorgaba becas a alumnas del interior del país y a estudiantes de países latinoamericanos. El requisito era tener 18 años. Kita no los tenía pero por esas cosas de la burocracia cuando revisaron los papeles para la beca, ella, ya había rendido 5 materias, todas con 10 y eso le permitió quedarse.

Esta escuela, creada en 1934 por el Dr. Pedro Escudero, le dio una formación holística, sólida, de carácter social, le permitió rodearse de hermanas latinoamericanas y ejercer sus primeras acciones profesionales solidarias: Las estudiantes iban con sus calentadores recorriendo “conventillos”(los hogares obreros por ese entonces) enseñando a cocinar. 

Escudero sienta las bases del derecho humano alimentario, habla ya en el 37 de la alimentación relacionada con la economía y los sistemas de producción. Kita trae al presente con nuevos lenguajes los conceptos básicos que “aprehendió” en ese trayecto.

Se recibe en 1951, el mismo año que Luis. Se casan y se van a vivir en Lomas de Zamora. juntos abrazan: la alegría de los hijos, el dolor inconmensurable de la pérdida, su trabajo, la militancia en el Partido Comunista Argentino, el compromiso político del hacer permanente aún en tiempos de desapariciones,  y una solidaridad sin límites, siempre reconociéndose en el otro.  

Van a tener 5 hijos, 8 nietos y 9 biznietos. Luis no los va a conocer a todos. Muere joven, a los 61 años.  De los hijos lo sobreviven Silvia, Claudia y Marcos. Sergio muere de polio a los tres meses y Jorge a los 35 años en un accidente de auto, igual que el hermano de Miryam años antes. La vida pone a prueba como nunca la templanza de esta mujer.

Recién recibida Miryam trabaja junto al Director de Alimentación de la Nación nombrado por Ramón Carrillo, Ministro de Salud por ese entonces. Al tiempo Carrillo le encarga armar un plan de alimentación para todos los hospitales del país, plan que comienza a implementarse. Kita pasa de Salud Pública al Instituto de Nutrición que funcionaba en el Pasteur, donde trabaja con el profesor Pedro Stramesi.  A fines de los 50 es convocada al Sanatorio Güemes para encargarse de la alimentación pero otras prioridades  le hacen imposible continuar con en el puesto.

Luis  tiene su consultorio de médico y ella uno de de Dietética y Cosmética. Ahí, al ver los trastornos alimentarios de sus pacientes empieza a dimensionar en qué medida la alimentación era un tema personal, y a la vez social y político.

En 1972 vuelve al Sanatorio Güemes, por entonces centro de notables avances científicos, para trabajar junto al Dr. René Favaloro  como Directora del Departamento de Alimentación “… había 3.000 empleados, enfermeras y médicos, la guardería con más de 100 hijos de trabajadores y 1.000 camas, incluyendo a los pacientes de alta complejidad, fue una experiencia impresionante” dice. Recuerda a  muchos personajes que pasaron por el Güemes, ante quienes ella como Jefa se presentaba,  pero a uno se negó a atenderlo, se trataba del Almirante Isaac Rojas. 

“¡Fuimos capaces de juzgarlos!”

A mediados de los 70 Argentina va a transitar un convulsionado clima político represivo, que tiene su mayor gradación el 24 de marzo de 1976 con el inicio de la dictadura cívico militar. Las detenciones y secuestros alcanzan a los Gorbán.

Luis es detenido, acusado de haber sido uno de los médicos que atendió a Aramburu durante su cautiverio.

En noviembre del 76 secuestran a sus hijas: Claudia y Silvia, embarazada de seis meses, a Osvaldo Lapertosa el esposo de Silvia y a Pablo Musso quien continúa desaparecido. 

Entre 1976 y 1979 secuestran a muchos trabajadores del Sanatorio Güemes, seis de ellos continúan desaparecidos.

Kita es secuestrada en 1978 y mantenida clandestinamente en el Campo de Concentración llamado “El Banco” en Puente 12, Cerca de la intersección de la Autopista Ricchieri y el Camino de Cintura (Ruta Nacional N° 4). La acusan de ser dirigente Montonera.

La Liga Argentina por los DDHH, y la Cruz roja, en la que Kita era docente, intercedieron por ella. También sus hijas testimoniaron ante jueces en el exterior, sin embargo Miryam considera que su liberación se debe a la carta que el Dr. Favaloro le envió al Gral. Suarez Mason por intermedio de Luis. 

La Dra. Gorban vuelve al trabajo a los pocos días de ser liberada. Una médica verifica los rastros de la tortura. Años después esa historia clínica desaparecerá.

Al retorno de la democracia, en 1983, Kita es despedida del Sanatorio.

A partir de allí  recorrerá un largo camino

“Alimentación es un hecho político para cambiar la sociedad”

1996 fue un año clave en la vida de Kita. Viaja a Roma a la Cumbre Mundial sobre la Alimentación organizada por la FAO. Allí, entre los más de 10.000 participantes, conoce al hondureño Rafael Alegría. 

Así lo relata a la revista MU: 

“No me olvido más. Es uno de los fundadores de Vía Campesina. Hoy está perseguido en su país. Se sentó horas a explicarme lo que significa la alimentación como un tema político y no técnico. Me enganché totalmente”.

Comprende cuanto en común tenían sus ideas de  reforma agraria con el concepto Soberanía Alimentaria. Combina por fin la praxis política y la profesión.

“Yo creo que al decir la palabra “soberanía” estamos hablando de política, el concepto soberanía alimentaria es meramente político. Y está asociado a la soberanía de un país. Esta es la única forma de eliminar el hambre “

Kita reivindica la producción local, la agricultura familiar, la sostenibilidad ambiental, social y económica, el comercio transparente, los derechos de los consumidores, el derecho de acceso a la tierra, al agua, a las semillas, a la biodiversidad. “Alimentarse sano es soberano” dice.

En 2003 Miryam da forma a la primera Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria. Actualmente coordina esa cátedra (CALISA), en  la Escuela de Nutrición de la Universidad de Buenos Aires y es una actora importante en las 36 más que forman la Red CALISA y que se dictan en las universidades más prestigiosas del país.  

Así explica el nombre  y la visión de la cátedra: 

“Libre porque se formó a partir de un grupo interdisciplinar de estudiantes y profesionales con experiencia, como médicos, antropólogos, sociólogos y abogados de la sociedad civil. Analizamos la visión de la alimentación desde diversas perspectivas, convencidos de que la alimentación está en el centro de la vida humana y que la comida es un bien y un derecho, no una mercancía”. 

La cátedra habilitó un modo sencillo de comprender el problema que nos involucra a todos  y que antes se consideraba exclusivo del campo. Publica materiales accesibles cuyos textos son seleccionados colectivamente de acuerdo a las necesidades y a las demandas. Investiga el mapa de la concentración empresarial que determina los precios y lo que comemos.

“…pensar en una sociedad JUSTA”

La Dra. Gorban no concibe a un graduado universitario sin compromiso social. Desde aquellos acercamientos con calentadores a los “conventillos”, a las “ollas” de hoy, han pasado varias crisis y a todas Kita les puso el cuerpo. Y de todas aprendió. Aprendió de esas mujeres que “paraban la olla” y de las de pañuelo verde; de las que la precedieron y de las jóvenes que hoy acompaña.

El feminismo está en Kita desde mucho antes de ser  llamado así, desde aquellas viudas que observaba en Añatuya al hoy las mujeres son parte de su lucha. Reivindica la militancia feminista de la década del 30 levantando la consigna de igual salario por igual trabajo, la lucha de las sufragistas, el lugar de Alcira de la Peña (primera mujer concejal comunista) y tantas otras. 

Recién mudada al conurbano participa del movimiento de mujeres siendo parte de la Unión de Mujeres de la Argentina (UMA), considerando a las mujeres como madres, trabajadoras y ciudadanas.

Forma la 1er. Comisión de Mujeres en Lomas de Zamora. Manifiestan por la basura, reclaman que se ponga a funcionar un horno incinerador que se encontraba descompuesto, hoy reconoce que no era ese el tratamiento correcto para darle a los residuos, pero era lo que se utilizaba en la época. Crea un programa en la radio local: “Mujeres”  para dar voz pública a las que no tienen.

De allí siguió una militancia constante junto a sus vecinas. La organización popular como pilar para acceder a más derechos. Y la alimentación siempre en el medio. 

En el año 59 reclama ante las autoridades municipales que se cumpla  una ordenanza de 1918 que establece proveer un vaso de leche diario a los niños. Hoy reclama tambos en cada municipio. 

Todas las épocas la encontraron militando. Puso énfasis en denunciar las violaciones a los derechos humanos en el sentido más amplio del término. 

En ocasión de otorgársele el doctorado en Rosario la Directora de la Escuela Agrotécnica, Lic. Prof. Esp. Graciela Mandolini, dice:

”… parafraseando al inefable Ernesto, Miryam es capaz de sentir en lo más hondo, cualquier injusticia realizada contra cualquiera en cualquier parte del mundo…”

Kita, ha participado de instancias propiciadas por Médicxs de Pueblos Fumigados, Red Nacional de Docentes por la Vida, la Coordinadora por una Vida sin Agrotóxicos en Entre Ríos: Basta es Basta, el Paren de Fumigar de Santa Fe, etc.

“confieso que he vivido” 

La Gorban se gradúa de Licenciada en Nutrición a los 60 años, en la Universidad Nacional de Córdoba. A lo largo de su vida a desempeñado y desempeña numerosos cargos sociales, ha trabajado a nivel estatal en muchas ocasiones, coordinando, dirigiendo, capacitando, asesorando. Ha participado de numerosos congresos, foros, y diversos encuentros internacionales representando a variadas Instituciones. Fue galardonada por entidades  de prestigio nacionales e internacionales muchas veces.

Es una prolifera investigadora, y ha recibido dos doctorados Honoris Causa:

El otorgado por la Universidad Nacional de Rosario (25 de octubre de 2019) y el otorgado por la Universidad de Buenos Aires (16 diciembre, 2019), “por su compromiso inclaudicable en la lucha por la soberanía alimentaria de nuestros pueblos”  

“Luche, luche, luche, no deje de luchar” 

Miryam Gorban se declara “orgullosamente argentina” y menciona una lista de logros “nacionales” no tan comunes en el mundo: Universidad gratuita desde 1918, Juicio a los genocidas, fábricas recuperadas por sus trabajadores, acogida “a todos los que quieran habitar el suelo argentino”, paritarias, vacaciones, jubilación y otras conquistas del movimiento obrero, etc.

Kita está convencida que todos estos logros que hemos tenido como sociedad, todos los derechos adquiridos, no son obra de la casualidad, son producto de las luchas. Las viejas luchas como la llevada a cabo por el FRENAPO con la consigna “el hambre es un crimen” fue siembra para la actual Asignación Universal por Hijo.

“…nos están escuchando o nosotros estamos haciendo mucho ruido…”

Como pueblo, dice “no somos aplaudidores, salimos a protestar”. Somos solidarios dice, y rescata el rol de indispensable de la red de comedores, que ahora cuentan con el apoyo del RENACOM.

También destaca otros logros de este tiempo, la tarjeta alimentaria que tiene cuatro rubros de compra bien definidos: verdura, fruta, leche y carne, ministros que hablen del glifosato en voz alta y de desarrollo basado en la economía social. El programa Sembrar Soberanía Alimentaria que apoya la producción, elaboración y distribución de alimentos de la agricultura familiar, etc.

“Ciencia digna, sociedad organizada y políticas públicas”

La Dra. Gorban forma parte de la Mesa Argentina contra el hambre que ya tuvo su primera reunión de este año.  También se ha reunido virtualmente con ministros, legisladores y funcionarios que la tratan con afecto y respeto sabiendo que Miryam no va a ser condescendiente.

Ella va más allá de paliar esta coyuntura; en sus textos habla de crisis civilizatoria y entiende que, para superarla, los cambios deben ser profundos. 

“La distorsión en la producción de alimentos tiene nombre y apellido, es producto de la sociedad capitalista”

Plantea: 

  • un cambio gradual en el modelo de producción hegemónica
  • granjas y chacras mixtas alrededor de los conglomerados urbanos garantizando así el abastecimiento de alimentos frescos con cadenas cortas de comercialización (con beneficios como la baja de precios, suba de la calidad de alimentos, y generación de trabajo)
  • controlar estatalmente la cadena alimentaria y los precios, recuperando instituciones como las juntas de granos y de carnes
  • garantizar el acceso a la tierra y el resguardo y promoción de su función social, frenando la concentración y extranjerización. 
  • respetar a los pueblos originarios en sus territorios
  • detener la fumigación
  • transformar todo esto en un tema formal de la educación pública

 “no hay lugar para el ocio, es mucho lo que hay que hacer”

A los 89 años esta increíble mujer con una historia de vida apasionante, sigue dando cátedra, aunque ella se reconozca aprendiz  a cada paso. Cátedra de solidaridad, de compromiso, de cuidado, de alimento. Nos nutre de muchas maneras, nos sostiene en sororidad y en comunión popular.

Referencias

http://ipidar.org/miryam-gorban

https://latinta.com.ar/2019/12/entregan-honoris-causa-miryam-kurganoff-gorban

/https://www.lavaca.org/notas/las-89-vidas-de-miryam/

/https://eac.unr.edu.ar/?p=12596

http://revistasoberaniasanitaria.com.ar/somos-malcomidos

Audio

Del 1ro de junio de 2015
Autora: La Viborera – Radio Estación Sur 91.7 FM, La Plata.
Ámbito: Argentina
Temática: Ecología y Ambiente , Mujeres Rurales , Soberanía alimentaria
Formato: Entrevistas
https://rednosotrasenelmundo.org/IMG/mp3/Miryam_Kita_Kurganoff_Gorban_LaViborera_20150415-2.mp3

Código de vinculación

Dirección y responsable del proyecto: Silvia Barrios

Colaboración producción de imagen e investigación: Neli Carreras

Página web Proyecto/archivo“Altar Mujeres SXXI #vidasenlucha”

Pagina del archivo Facebook
https://www.facebook.com/altarmujeressxxi/?modal=admin_todo_tour

Convoca:  MediaLab Artes del Fuego”MediaLab Artes del Fuego”.

Proyecto: “Altar Mujeres SXXI #vidasenlucha”es un laboratorio/instalación transdisciplinario en cruce con la perspectiva de género, que sintetiza el trabajo de una plataforma dedicada a la investigación y producción de obra. Un archivo global de todos los tiempos y culturas

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