Victoria Ocampo:

Victoria Ocampo (1890/04/07 – 1979/01/27) 

Victoria Ocampo Escritora argentina –El amor y la cultura aumentan con el reparto.

Cuanto más se dan, más se tiene– Considerada una de las figuras intelectuales más destacadas de su tiempo. Obras: La laguna de los nenúfares, Testimonios… Miembro de: Academia Argentina de Letras Lengua de producción: Español, francés e inglés Padres: Ramona Aguirre y Manuel Ocampo Cónyuge: Bernando de Estrada (m. 1912–1922) Nombre: Ramona Victoria Epifanía Rufina Ocampo Aguirre Voz de Victoria Ocampo «Mi única ambición es llegar a escribir un día más o menos bien, más o menos mal, pero como una mujer» Victoria Ocampo Victoria Ocampo nació el 7 de abril de 1890 en el seno de una familia aristocrática de Buenos Aires. Hija de Ramona Aguirre y Manuel Ocampo, ingeniero especializado en la construcción de carreteras y puentes. Se radicaron en Francia cuando ella era una niña. Tomó clases de música y fue educada por institutrices. Cursó estudios en la Soborna. Se casó en noviembre de 1912 con Luis Bernardo de Estrada. Tras una larga luna de miel en Europa, iniciaron sus desavenencias. Regresaron a Buenos Aires y aunque vivían en la misma casa, sólo se encontraban en reuniones sociales para mantener las apariencias hasta que se separaron legalmente en 1922. Victoria Ocampo no tuvo hijos ni volvió a casarse. Su primera publicación se tituló «Babel», un comentario del Canto XV del Purgatorio de Dante, aparecido en el diario La Nación en mayo de 1920. Posteriormente publicó «De Francesca a Beatrice» (1924), «La laguna de los nenúfares» (1926), «Domingos en Hyde Park» (1936), «Emily Brontë (Terra incognita)» (1938), «San Isidro» (1941), «338171 T.E.» (Lawrence de Arabia) (1942), «El viajero y una de sus sombras: Keyserling en mis memorias» (1951), «Lawrence de Arabia y otros ensayos» (1951), «Virginia Woolf en su diario» (1954), «Habla el algarrobo» (1959), «Tagore en las barrancas de San Isidro» (1961), «Juan Sebastián Bach, el hombre» (1964), «Diálogo con Borges» (1969), «Diálogo con Mallea» (1969). Sus obras más importantes fueron la serie de «Testimonios», diez volúmenes en total, publicados entre 1935 y 1977, y su Autobiografía, en seis volúmenes, que fueron editados tras su fallecimiento, entre 1979 y 1984.

Como editora ofreció espacios en su revista «Sur» a escritores famosos y otros desconocidos. A causa de sus ideas políticas, contrarias al gobierno peronista, fue encarcelada. Desde 1958 presidió el Fondo Nacional de las Artes. En 1962 obtuvo las condecoraciones de Officier de La Légion d’Honneur y de Commandeur des Arts et des Lettres otorgadas por el gobierno francés, y la distinción de Commander of the Order of the British Empire concedido por la Reina Isabel de Inglaterra. En 1967 la nombraron doctora honoris causa de la Universidad de Harvard. En 1976 fue designada miembro de la Academia Argentina de Letras, la primera mujer en ocupar ese lugar. Además fue presidenta del Directorio del Teatro Colón en 1933; Fundadora de la Unión Argentina de Mujeres y su presidenta de 1936 a 1938; Vicepresidenta Honoraria Internacional del Pen Club; y Miembro del Directorio del Fondo Nacional de las Artes de 1958 a 1973. Victoria Ocampo falleció en Buenos Aires el 27 de enero de 1979. Sabías que… Impresiones de Núremberg Fue la única periodista iberoamericana en asistir a los juicios de Nüremberg. La evidencia de los crímenes del nazismo, la inspiraron a escribir el ensayo “Impresiones de Núremberg”. Obras Testimonios Testimonios, 1ª serie. Testimonios, 2ª serie. Testimonios, 3ª serie. Testimonios, 4ª serie. Testimonios, 5ª serie. Testimonios, 6ª serie. Testimonios, 7ª serie. Testimonios, 8ª serie. Testimonios, 9ª serie. Testimonios, 10ª serie. Autobiografía Autobiografía I: El archipiélago. Autobiografía II: El imperio insular. Autobiografía III: La rama de Salzburgo. Autobiografía IV: Viraje. Autobiografía V: Figuras simbólicas. Medida de Francia. Autobiografía VI: Sur y Cía. Traducciones Albert Camus: Calígula. Colette y Anita Loos: Gigi. Dostoievsky-Camus: los poseídos. William Faulkner-Albert Camus: Réquiem para una reclusa. Graham Greene: el cuarto en que se vive. Graham Greene: el que pierde gana. Graham Greene: la casilla de las macetas. Graham Greene: el amante complaciente. Lanza del vasto: Vinoba. T.E. Lawrence: El troquel. Dylan Thomas: Bajo el bosque de leche. Graham Greene: Tallando una estatua. Jawaharlal Nehru: Antología. Mahatma Gandhi: Mi vida es mi mensaje. Graham Greene: La vuelta de A.J.Raffles. Paul Claudel: Oda Jubilar. Otras obras De Francesca a Beatrice. La laguna de los nenúfares. Domingos en Hyde Park. San Isidro. Le Vert Paradis. Lawrence d´Arabia. El viajero y una de sus sombras. Lawrence de Arabia y otros ensayos. Virginia Woolf en su diario. Habla el algarrobo (Luz y sonido). Tagore en las barrancas de San Isidro. Juan Sebastián Bach, El hombre. La bella y sus enamorados. Diálogo con Borges. Diálogo con Mallea Compinche de la vanguardia Más que mecenas, fue una irrepetible compinche de la vanguardia del XX. Protectora y amiga de Thomas Mann, Tagore, Stravinski; comadre de la escuela feminista de Virginia Woolf y Gabriela Mistral. Niña de cuna meneá, traductora -hablaba tres idiomas-, exquisita ensayista. «Tuvo la suerte de venir de una muy buena familia, de tener dinero y de aprovechar el momento en el que el cambio de la moneda argentina era favorable para impulsar proyectos en Europa». Así fundó la revista Sur en 1931, «el gran órgano cultural en español de su siglo, gracias al que conocemos la obra de Woolf o de Graham Greene». Juan Javier Negri, director de Fundación Sur, revela lo mucho que le debe su país: «El reconocimiento mundial a Borges es obra suya». Victoria Ocampo y Tagore. Fundación Santander. Ocampo tuvo que capear toda su vida con el monstruo cíclope del machismo. «Creo que, desde hace siglos, toda conversación entre el hombre y la mujer empieza con un ‘no me interrumpas’ por parte del hombre. Hasta ahora, el monólogo parece haber sido su manera predilecta de expresión», escribió. Si ella molestaba era porque quería hablar. Y hablar de ella misma: revelarse en sus hechos, existir -con los ojos, con las manos, con la boca y con los muslos- en su verbo. Se negó a convertirse en un aparato mudo de escucha, en una musa tetrapléjica. «Los hombres han hablado enormemente de la mujer, pero, desde luego y fatalmente, a través de sí mismos», apostilló la escritora. Los hombres han hablado enormemente de la mujer, pero, desde luego y fatalmente, a través de sí mismos Feroz en su lucha por el voto femenino, lideró campañas antifascistas y se desenvolvió orgullosa en su antiperonismo y republicanismo hasta acabar un tiempo entre rejas. «Hoy sería considerada de izquierdas», sonríe Pardo. Ocampo fue la única periodista iberoamericana que estuvo presente en los Juicios de Nüremberg: decían de ella que era comparable a un fenómeno de la naturaleza. Fue un tifón de carácter y generosidad, se entregó a los demás hasta la desaparición, se esforzó tanto en aupar al resto que al final se quedó a su sombra. Hasta esta recopilación, era prácticamente imposible encontrar ningún tomo de su obra: ni en Argentina ni fuera de ella. ‘El ardiente desorden’ Quiso que su vida fuera literaria, pero no que su literatura sonara literaria. «Ese es uno de los impulsos más fuertes de la vanguardia: pensar que, cuando una obra suena premeditadamente literaria, es que ha fracasado», cuenta Carlos Pardo. «Lo dijo ella misma. Entendía la literatura como ‘el ardiente desorden’. Le gustaba todo texto que se mostrara un poco inacabado, que no terminara de cristalizar, que derrochara frescura y que no dejase que las convenciones entrasen en él». Ocampo creía que un texto, cuando está muy trabajado, muere; y que el primer trazo es el que mejor muestra el estilo de un escritor. Estaba obsesionada con la belleza: hablaba siempre del arte que es descrifrar un rostro. Victoria Ocampo y Stravinsky. Fundación Santander. Hasta Ortega y Gasset quedó fascinado por ella: «Él intentó algo, no salió para adelante… así que lo convirtió rápidamente en un respeto intelectual profundo y en defensa de su literatura. Fue su primer editor». Pardo -encargado de la recopilación de su obra y del prólogo, avalado por Fundación Santander- ha tratado de condensar en Darse: autobiografía y testimonios una selección tan amplia y cuidadosa de la obra de Ocampo que suponga una novela de su vida. Ha trabajado más de un año y ha reunido en este compendio más de veinte libros entre testimonios, autobiografías, anécdotas y escritos sobre Virginia Woolfe. Dice el autor que siempre «empacha que se diga que un libro es una obra maestra», pero que, esta vez sí que sí, «la obra biográfica de Ocampo lo es.

Nacida un 7 de abril de 1890 en el seno de una familia aristocrática argentina, Victoria fue la primogénita de Manuel Ocampo y Ramona Aguirre. El matrimonio tuvo cinco hijas más, la menor fue Silvina. Las Ocampo fueron educadas en su hogar con institutrices que les enseñaron, entre otras cosas, francés e inglés sin que tuvieran que asistir al colegio. Residieron en San Isidro, en la mansión Villa Ocampo. Desde niña Victoria fue una ávida lectora a la que su madre no le permitía leer, sin embargo ella escondía libros como Balada de la cárcel de Reading, de Oscar Wilde, debajo de la almohada.

En varias ocasiones manifestó su voluntad de estudiar teatro y convertirse en actriz, lo cual fue prohibido por su padre. Inmersa en el mundo literario, en 1920, se publicó su primer artículo en La Nación sobre La divina comedia, de Dante Alighieri, titulado Babel. Luego publicaría sus primeros libros: De Francesa a Beatrice (1924) en Revista de Occidente gracias a José Ortega y Gasset y La laguna de los nenúfares (1926).

Presidenta y co fundadora de la Unión de Mujeres Argentinas, junto a Susana Larguía y María Rosa Oliver, en 1936, Victoria Ocampo luchó para impedir la promulgación de una reforma a la ley 11.357, de 1926, que pretendía quitar los derechos civiles a la mujer ya concedidos. En una conferencia radial que se escuchó en Buenos Aires y Madrid, logró que no se votara la reforma de la ley de Derechos Civiles. La misma se publicó además en el diario La Prensa en el artículo titulado A las mujeres argentinas. En 1933, Victoria creó la Editorial Sur para concretar su proyecto de difusión literaria publicando novedades de autores extranjeros.


Fundación Sur

En 1958, fue nombrada como parte del Directorio del Fondo Nacional de las Artes, cargo al que renunciaría en 1973. En 1962 creó la Fundación Sur con el objetivo de «promover actividades educativas, culturales y artísticas que tiendan al esclarecimiento y a la elevación espiritual a través de la difusión de las obras o ideas que resulten aptas para tal fin”.

Victoria Ocampo fue la única mujer designada como miembro de la Academia Argentina de Letras en 1977, poco antes de su muerte. Actualmente es considerada una mujer adelantada a su época que dedicó su vida y su fortuna a fomentar la cultura, invitando escritores y publicando sus libros en nuestro país.

Victoria Ocampo y el cine

Victoria Ocampo sintió siempre pasión por las artes cinematográficas y publicó sus crónicas en periódicos de la época. Se interesó especialmente por el género documental y el neorrealismo italiano.

En la revista Sur publicó su primera reseña cinematográfica, sobre el documental de Robert Flaherty Hombres de Arán, sobre un pueblo irlandés de pescadores que viven aislados de la modernidad.

Eduardo Paz Leston recopiló y analizó dichas crónicas cinematográficas en su libro Victoria Ocampo va al cine, un retrato inédito y minuciosamente documentado sobre este excepcional personaje.


Librería Hernández.

La escritora tuvo además una mirada feminista sobre el cine y las actrices. Siempre mostró un gran interés por la actuación y sobre todo por el papel que ocupaban las mujeres en el campo profesional y artístico. Incursionó también en la producción, actividad que inició con la película Tararira, dirigida por el poeta rumano Benjamin Fondant (asesinado en Auschwitz), interpretada por el español Cuarteto Aguilar, junto a Iris Marga y Orestes Caviglia. Esta película fue un ejemplo de integración cultural, anticipando el carácter transnacional del cine.


Imagen película Tararira. La Gaceta de Salta

Victoria Ocampo consideraba que el cine era muy importante en el desarrollo de la cultura del siglo XX, destacando, por ejemplo, la importancia del director de cine soviético de Sergei Eisenstein en la construcción del lenguaje cinematográfico e intentando que filmara una película en nuestro país. Al percibir que el neorrealismo modificaba los cánones de la narración, se relacionó con el director Vittorio De Sica, gran exponente del género en los años ´40.


Max Rompo.

3 películas para conocer a Victoria

Victoria, de Daiana Rosenfeld

Se trata de un docuficción inspirada en textos de la escritora. Es un acercamiento basado en la investigación sobre una de las mujeres más relevantes de nuestro país, quien luchó por los derechos de la mujer desde su lugar de privilegio en la alta sociedad. En Cine Ar Play se puede disfrutar de Victoria.


Web oficial Daiana Rosenfeld.

Cuatro caras para Victoria, de Oscar Barney Finn (1992)

Película para televisión coescrita por el director y Ernesto Schoo. Estrenada en 1992, fue protagonizada por Carola ReynaNacha GuevaraJulia von Grolman y China Zorrilla. Cada actriz interpretó una etapa determinante en la vida de Ocampo: la elección de su vocación, la mujer casada por mandato con un romance clandestino, la que fundó la Revista Sur y se liberó de dichos mandatos y la que en su vejez fue reconocida por la Academia Argentina de Letras.


Raro VHS

Historia de una casa, de Ignacio Masllorens (2019)

Cortometraje que relata la primera construcción racionalista del país mediante la narración de su última dueña, que desconocía la historia de la casa. Constituye un retrato sobre una época de transformaciones en la cultura argentina y destaca el valor arquitectónico y cultural de Casa Victoria Ocampo.


Aurea.

Fuentes: Fundación Sur, Fondo Nacional de las Artes, Unesco Villa Ocampo, MNBA, diario Perfil, CINE.AR, Canal Encuentro, diario Clarín, diario La Nación.

Referencias: https://www.argentina.gob.ar/noticias/132-anos-del-nacimiento-de-victoria-ocampo

Dirección y responsable del proyecto: Silvia Barrios

Colaboración producción de imagen e investigación: Claudia Catanzaro

Enlace virtual:

“Altar Mujeres SXXI  #vidasenlucha”  es  un laboratorio/instalación transdisciplinario en cruce con la perspectiva de género, que sintetiza el trabajo de una plataforma dedicada a la investigación y producción de obra. Un archivo global de todos los tiempos y culturas.

Página web Proyecto/archivo “Altar Mujeres SXXI” : “Altar Mujeres SXXI  #vidasenlucha”

Pagina del archivo Face https://www.facebook.com/altarmujeressxxi/?modal=admin_todo_tour

Para sumarte a la propuesta: altarmujeresxxi@gmail.com

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