ALFONSINA STORNI. Promueve la educación de la mujer e introduce a la mujer como un ente totalmente independiente.

Alfonsina Storni tuvo una vida tan dura como apasionante. Nació en 1892 en la ciudad
suiza de Capriasca, donde sus padres, argentinos, habían emigrado para trabajar. Cuando Storni tenía cuatro años, su familia regresó a Argentina, y allí la futura poetisa pasó gran parte de su vida y vivió una adolescencia y juventud llena de precariedad. Alfonsina Storni vivió siempre marcada por las estrecheces económicas, condicionada en la infancia por el alcoholismo de su padre y obligada a sobrevivir por sí misma desde pequeña.
En 1909, con 17 años, sale del lecho familiar asumiendo que debía ganarse el pan por
sí misma. Así, se trasladó a la ciudad argentina de Coronda para estudiar magisterio, al
mismo tiempo que trabajaba en una empresa de gorras, en otra de aceites y también como celadora en una escuela. Aún así, el dinero le llegaba a duras penas para poder vivir, por lo que decidió hacer escapadas a Rosario para cantar en un teatrillo como corista. Cuando esto se descubrió, Alfonsina pensó en suicidarse arrojándose al río. La situación llegó a estabilizarse un poco cuando la poeta obtuvo el título de maestra rural y comenzó a ejercer en una escuela de Rosario, que incluso llegó a dirigir, aunque sus ataques de nervios la obligaron a dejar el trabajo.

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Además de las penurias familiares, la escritora argentina debió enfrentarse a gran número de adversidades, especialmente en lo que se refería a la aceptación social en una época, principios del siglo XX, en la que sus inquietudes y problemas resultaban incomprensibles.
Para empezar, sus ideas feministas le granjearon más de una enemistad y algunos desdenes.
Además, hubo especialmente un factor que marcó indudablemente su vida: es sabido
que siempre se consideró un hombre dentro del cuerpo de una mujer. Algo que aportó
mucha amargura y frustración a la escritora a lo largo de toda su vida. Asimismo, en el
aspecto íntimo se la relaciona con alguna mujer y también con hombres, como el caso de su primera pareja, que la dejó embarazada con 20 años y desapareció después.

Esa supuesta bisexualidad también trastoca su mente a lo largo de toda su vida. Con este
cóctel molotov de búsqueda de su identidad, rechazo social, miedo y confusión, al mismo
tiempo que malvive con varios trabajos y trataba a duras penas de sacar adelante sus
poemas; todo ello provocó en ella un estado anímico casi de depresión continua, así
como episodios considerados propios de una persona enajenada.
A pesar de su sufrimiento, Alfonsina Storni siempre tuvo claro que quería dedicar su
existencia a luchar contra la desigualdad de género, así como las discriminaciones a las
que se veían expuestas las mujeres,mediante su prolífica obra como escritora y también
como periodista.
El primer libro de Alfonsina Storni fue La inquietud del rosal, publicado en 1916, cuando
la escritora era pobre, madre soltera y estaba prácticamente sola. Sus siguientes obras
fueron El dulce daño (1918), Irremediablemente (1919), y Languidez (1920). En todas
ellas expresó sus frustraciones con los estereotipos de las mujeres. Precisamente en este
último libro escribió en uno de los versos: “Señor, el hijo mío que no me nazca varón”.
En 1920 Alfonsina Storni ganó el Primer Premio Municipal de Poesía y el Segundo Premio Nacional de Literatura por Languidez. En 1921, el Teatro Infantil Municipal Labardén creó un puesto para ella y en 1923 se convirtió en profesora de Lectura y Declamación en la
Escuela Normal de Lenguas Vivas. Poco después obtuvo una cátedra en el Nacional de
Música y Declamación.

En el verano de 1935 Alfonsina descubrió que tenía cáncer de mama. Bañándose en el
mar, una ola fuerte y alta la golpeó en el pecho sintiendo un dolor muy fuerte y
perdiendo el conocimiento. Descubrió un bulto en el pecho que hasta el momento no se
había notado. Fue operada y, aunque se pensaba que era un tumor benigno, en realidad
tenía ramificaciones, por lo que tuvo que someterse a una mastectomía, que le dejó grandes cicatrices físicas y emocionales.

Este hecho la sumió en un estado cercano a la esquizofrenia, tal y como fue finalmente
diagnosticado por sus médicos. Se encerró profundamente en sí misma y siguió
escribiendo, haciendo alusión cada vez más al mar en sus poemas. En 1938, cuando los
médicos le confirmaron que el cáncer había llegado a su garganta tomó un tren a Mar del Plata y se alojó en un pequeño hotel. Dos días después de su llegada escribió el
poema Me voy a dormir y lo envió a la redacción del periódico La Nación. Mientras el
público ya leía su poema, ella, en la madrugada del 25 de octubre, se introdujo poco a
poco y suavemente en el mar, hasta morir ahogada. Tenía 46 años.

Enlace virtual:

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Referencia: https://www.cultura.gob.ar/alfonsina-storni_6706/

“Altar Mujeres SXXI  #vidasenlucha”  es  un laboratorio/instalación transdisciplinario en cruce con la perspectiva de género, que sintetiza el trabajo de una plataforma dedicada a la investigación y producción de obra. Un archivo global de todos los tiempos y culturas.

Página web Proyecto/archivo  “Altar Mujeres SXXI  #vidasenlucha”

Pagina del archivo Face https://www.facebook.com/altarmujeressxxi/?modal=admin_todo_tour

Dirección y responsable del proyecto: Silvia Barrios

Producción de imagen e investigación: Gabriela Olivieri

Para sumarte a la propuesta: silviabarriosarte@yahoo.com.ar

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