ANNIE NUSHANN, activista creadora de la primera choza de la Paz y empoderamiento de las mujeres.

Proyecto/archivo “Altar Mujeres SXXI” es una manifestación de mujeres y movimientos de luchas de todas las épocas y culturas, voces de relatos textuales y visuales que cuestionan. Una gran instalación audiovisual e interactiva que dice BASTA a toda discriminación y violencia de género. Proximamente Buenos Aires, Argentina 2019.

Annie Nushann, activista creadora de la primera choza de la Paz y empoderamiento de las mujeres.

Durante la guerra civil de Liberia, con el sonido de las balas de fondo, se las ingenió para movilizar a centenares de mujeres que se desplazaron desde su aldea rural, Totota, hasta el territorio que durante el conflicto estuvo dominado por los rebeldes en la parte occidental del país, una decisión inusitada. Annie Nushann, activista a favor de los derechos de las mujeres y madre de diez hijas e hijos, siguió desafiando a la muerte en medio del conflicto para poder crear la primera choza de la paz y centro de empoderamiento de las mujeres en Liberia. La choza de la paz fue la primera alternativa a la hora de exigir justicia en casos relacionados con los derechos de las mujeres, incluida la violencia sexual y de género. No sólo garantizaba un refugio seguro para las sobrevivientes de la violencia sino que también era un espacio para las negociaciones de paz lideradas por mujeres y la capacitación sobre liderazgo para mujeres durante y después de la guerra.

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Pese a que la guerra finalizó en 2003 con la firma de un acuerdo de paz nacional, todavía se daban casos de violencia de género. Nushann sigue dirigiendo las chozas de la paz y los centros de empoderamiento de las mujeres, que ahora son ya 17, donde se ha capacitado a 425 mujeres en los ámbitos del liderazgo, la consolidación de la paz y la resolución de conflictos. Las mujeres líderes abordan cuestiones sobre la violencia de género, así como la resolución de problemas relacionados con asuntos públicos y privados para personas de la comunidad. Por si no tuviese poco trabajo, los centros de empoderamiento de las mujeres ofrecen ahora sesiones de capacitación sobre empoderamiento económico para las mujeres en relación con la gestión de pequeños negocios, la alfabetización, la confección de ropa, bolsos y otros productos. Aclamadas internacionalmente por la labor que realizan, las chozas de la paz han sido visitadas por la presidenta de Liberia –y galardonada con el premio Nobel– Ellen Johnson Sirleaf, así como por diversas y diversos responsables de las Naciones Unidas. Han sido reconocidas como iniciativas catalizadoras a favor de la paz sostenible.

Hija de un hombre que trabajaba en la extracción del caucho de los árboles, creció en lo que define como un hogar feliz, a pesar de que su padre ganaba menos de dos dólares estadounidenses al día y ella trabajaba en la agricultura de subsistencia y también en casa. Nushann ayudó a su padre lo mejor que pudo, y escogió vivir con él tras el divorcio de sus padres, para poder continuar su educación. Más tarde se casó, abrió un pequeño negocio, y, cuando empezaba a asentarse, explotó el conflicto civil en 1989. Temiendo por su vida, las de sus hijas e hijos y su negocio, se vio obligada a buscar refugio en Côte d’Ivoire.

Sin embargo, estas difíciles circunstancias la hicieron reflexionar sobre la importancia de la consolidación de la paz y lo mucho que le gustaría cambiar la situación de las mujeres en su país. Así, se enfrentó a las balas, arriesgó las vidas de sus hijas e hijos, regresó a Liberia para movilizar a las mujeres para que instaran a poner fin a la lucha civil, y creó las chozas de la paz y los centros de empoderamiento de las mujeres. A pesar de que su marido le recriminaba constantemente el hecho de haber abandonado las tareas domésticas, sigue trabajando con determinación y optimismo.

¿Cuáles fueron los mayores obstáculos a los que se enfrentó para llegar donde está hoy en día?

El hecho de que no tengo mucha educación. Cuando estaba creciendo, me intimidaba mucho hablar en público. Me costaba expresarme porque no tenía confianza en mí misma. Era tímida y creía que el mejor lugar para mí en aquel momento era mi casa y mi cocina. Al empezar con el activismo, poco a poco fui aprendiendo a expresar mis pensamientos y hablar con confianza. Admiraba a Leymah Gbowee, la manera en la que abordaba los problemas, y me decía a mí misma que así quería ser yo. Mírame ahora… Cuando hablo, no tengo tiempo de pensar si la persona a quien me dirijo es una o un soldado, una o un presidente u otro tipo de persona. Mi objetivo es transmitir el mensaje sobre la situación de las mujeres y las niñas, y me siento orgullosa de ello. Otro problema fue la falta de dinero para hacer las cosas que quería hacer. Tenemos que contribuir con nuestros recursos personales y esto es un verdadero reto.

¿El hecho de ser mujer ha influido en su trayectoria hasta hoy? ¿De qué manera?

Hasta cierto punto puedo decir que sí, porque a los hombres, incluido mi marido y los líderes comunitarios, les resultaba difícil aceptar que una mujer como yo pudiese tratar con los rebeldes armados sin miedo. Algunos creían que intentábamos usurpar su lugar y demostrar que éramos poderosas, pero nosotras lo único que queríamos era crear una sociedad pacífica. Llevó tiempo y, cuando se dieron cuenta de que no me rendía, empezaron a apreciar nuestros esfuerzos.

¿Cuál es su principal mensaje para la generación más joven?

Me gustaría decir a nuestras hijas y nuestros hijos, especialmente a las y los jóvenes, que conseguir la paz en Liberia ha costado la sangre y el sacrificio de muchas mujeres del país, pero que mantener esta paz es su responsabilidad. Los hombres jóvenes tienen que proteger los derechos de las mujeres, en lugar de infringirlos. Cuando lo hagan, Liberia será un mejor lugar para todas y todos, y para nuestras hijas e hijos.

¿Qué tiene que aprender la generación más joven de usted?

Las y los jóvenes deben centrarse en sus objetivos. No será fácil. Habrá dificultades y contrariedades, pero deben ser fuertes. Si explicara algunos de los problemas a los nos hemos enfrentado en nuestro trabajo, muchas personas no asumirían el riesgo, pero una vez crees en lo que haces y estás segura de los beneficios que aportará a tu comunidad, tienes que apostar por ello.

¿Qué mensaje transmitiría a otras mujeres y niñas que pueden verse inspiradas por su trayectoria y sus logros?

Voluntariado, voluntariado, voluntariado… Todas las mujeres y las niñas deberían ofrecerse como voluntarias para mejorar su comunidad. Si yo hubiese aspirado a tener un salario, no me encontraría donde estoy porque, incluso ahora, sigo trabajando como voluntaria. Cuando sirves a tu comunidad diligentemente, terminas por dejar huella y obtener reconocimiento.

Las chozas de la Paz

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Foto: ONU Mujeres/Sarah Douglas

En marzo de este año la Policía Nacional de Liberia distribuyó teléfonos móviles a las mujeres que participan en la iniciativa de las chozas de la paz, con el fin de prevenir los crímenes y la violencia contra las mujeres. Además, con el apoyo del sector privado, se estableció una línea telefónica de emergencia gratuita con la policía de modo de facilitar las llamadas.

“Esta choza trabaja para mí, oh, esta choza trabaja para mí, oh canta un grupo de 60 mujeres y niñas, aplaudiendo para marcar el ritmo, en una de las 14 chozas de la paz que hay en Weala, ciudad del condado de Margibi en Liberia. Ubicadas a lo largo y ancho de este país de África occidental que ha sufrido una larga y trágica guerra civil, las chozas son un espacio seguro donde las mujeres de la aldea se reúnen para mediar y resolver disputas comunitarias.

Aquí se reúnen las mujeres para hablar sobre los temas que les afectan en su vida diaria; aquí es donde se lleva a cabo la reconciliación y la resolución de conflictos; aquí es donde las campesinas pueden discutir abiertamente y en seguridad sobre temas relacionados con la desigualdad; y aquí, juntas, toman decisiones en materia de paz y de seguridad.

Ya sea para resolver casos de embarazos y abandono o para asesorar a las sobrevivientes de violencia doméstica y de violaciones, la iniciativa de las chozas de la paz en Liberia ha ido creciendo desde 2011. ONU Mujeres apoya a más de 16 chozas de la paz en todo el país. La Policía Nacional de Liberia trabaja con las chozas de la paz para mejorar la prevención de los delitos y de la violencia contra las mujeres, a quienes otorga teléfonos móviles. En la sede de la policía en Weala, se han ofrecido teléfonos que serán instalados en la estación de policía cercana. Con el apoyo del sector privado, se creó una línea telefónica gratuita de emergencia para que las mujeres de la choza de la paz puedan llamar a la policía y a otras mujeres sin costo.

Lea más sobre las chozas de la paz y los centros de empoderamiento de las mujeres aquí.

Fuentes:

http://beijing20.unwomen.org/es/news-and-events/stories/2015/5/woa-liberia-annie

http://www.unwomen.org/es/news/stories/2012/9/from-conflict-resolution-to-prevention-connecting-peace-huts-to-the-police-in-liberia

Proyecto/archivo “Altar Mujeres SXXI” es una manifestación de mujeres y movimientos de luchas de todas las épocas y culturas, voces de relatos textuales y visuales que cuestionan. Una gran instalación audiovisual e interactiva que dice BASTA a toda discriminación y violencia de género. Proximamente Buenos Aires, Argentina 2019.

Dirección y responsable del proyecto: Silvia Barrios

Artista en colaboración en ilustración y página web: Fiorella Malfatti

Para sumarte a la propuesta: silviabarriosarte@yahoo.com.ar

página web Proyecto/archivo “Altar Mujeres SXXI” : https://altarmujeressxxi.wordpress.com/

web relacionada: https://wp.me/pw9JC-5wq

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